
Era una estudiante de ingeniería de las que sacaban buenas notas y le había tocado ir a una convención de arte estructural. Estaba en su habitación de hotel pasando el rato cuando se puso a hablar con una amiga y a contarle que le había invitado uno de los ponentes a su habitación para... ya sabes, enseñarle una viga de sustentación. Fue más tarde a la habitación del ponente y le puso la viga de sustentación en todos sus agujeritos para probar su valía.